Creo que le pasa a muchos, yo incluida, que cuando ya depuraste lo suficiente, de pronto ya no sabes qué hacer, no creo que le pase a todos pero sí es muy común estar obsesionado (hasta cierto punto, me refiero en que se convierte en hábito) con lo que puedes prescindir para llevar un estilo de vida ideal; hasta que llega ese momento en el que ya no queda nada más que depurar y la acumulación ya no está.
Depurar es el medio no el fin
Depurar es el medio no el fin, es el primer paso y el más largo, para empezar a vivir un estilo de vida más minimalista, el ciclo de depuración-acumulación a veces puede ser difícil de romper pero no imposible, hasta que llegas a un punto en el que te preguntas "ya terminé de depurar ¿qué sigue?" la respuesta es corta pero puede complicarse a veces: convertirse en un consumidor responsable o cambiar los hábitos de compra.
Convertirse en un consumidor responsable
Es comprar de acuerdo a una serie de valores que sean importantes para ti, que vayan acorde a tu estilo de vida sin volver a caer en el ciclo de acumulación, pensando en lo que sea que compres en cierto términos como:
- para qué lo quieres (nunca compres sin tener en mente el uso que vas a darle)
- cuándo lo vas a usar (en qué momento del día, ocasionalmente)
- cómo lo vas a usar (tomando en cuenta lo que ya posees)
- Aproximadamente, ¿cada cuanto vas a necesitar recomprarlo? (para consumibles)
- ¿vale la pena? ya sea por precio, su uso constante, calidad, etc.
Implica convertirse en un mejor comprador, aprender lo que realmente consumes en varias áreas de tu vida, para que hacer compras que sí uses y forme parte de tu rutina, así el uso de las cosas circula y nada se queda en un rincón abandonado.
Establece tus propias reglas, aquí algunas técnicas por las que podrías empezar:
- Establecer lo que sí quieres en tu vida y qué no (empieza por el que te sea más sencillo)
- La regla de uno adentro, uno afuera (la puedes modificar según lo que te funcione)
- Hay varias guías de preguntas en internet para averiguar si vale la pena comprar algo o no, puedes usar una de guía o hacer el tuyo propio en base a ti mismo
- Establecer un número de cosas limitadas para cada área, por ejemplo un ejemplar de cada producto de maquillaje o no comprar más maquillaje del que cabe en tu cosmetiquera, solo tener 7 playeras o no comprar más de lo que cabe en un cajón, y así con diferentes áreas.
- Llevar control de tus finanzas personales, observa patrones de consumo y/o cuando son esos momentos en los que eres más proclive a hacer compras impulsivas para hacer tus propias estrategias para así evitarlas
- No te dejes llevar por las ofertas, espera un día o dos antes de comprar
- Puede sentirse como restricción, pero simplemente se trata de establecer límites con uno mismo, puedes establecer un presupuesto y enmarcar qué tipo de caprichos puedes darte para evitar la acumulación, deudas o gastos innecesarios, en mi caso sueles ser comida (ramen, botana, ingredientes para hacer repostería) y libretas, pero con estas trato de tener más cuidado porque no siempre las lleno al ritmo que me gustaría y es muy fácil que se empiecen a acumular.
¿Cómo establezco esos límites?
Probablemente si ya pasaste por todo el proceso, ya sabes qué es lo que acostumbras usar y lo que no, pero si es más sencillo para ti, puedes anotarlo y volver a tus notas cuando dudes sobre si debes comprar algo o no; la vida es caótica y a veces mantener el orden es difícil, incluso cuando sabes muy bien lo que deberías comprar y lo que no.Observa la vida que tienes ahora mismo o una versión realista de la vida que tendrás cuando surja un cambio en tu vida, como un cambio de trabajo, mudanza, etc.; nunca en tu yo ideal porque no siempre comprar lo que tu yo ideal haría te llevará a esa vida de la que disfrutarías, en esta parte puedes quedarte atrapado en las apariencias.
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