¿De dónde viene esa manía del "por si acaso" y cómo trabajarlo?

Guardar cosas por si acaso parece inofensivo, incluso algo útil que podría hacernos la vida más sencilla, sin embargo, puede convertirse en una excusa recurrente para ser indulgente a la hora de comprar o a la hora de depurar, para conservar las cosas.

En realidad, guardar cosas por si acaso no es un problema como tal, el verdadero problema está cuando se sale de control y se comienza a convertir en una acumulación de cosas que probablemente no va a cumplir con su función de "por si acaso" y solo se convierte en acumulación resultando como consecuencia un desperdicio.

¿Cómo se ve un por si acaso poco saludable?

Aquí viene mi experiencia de casa con un familiar, pareciera que trae comida a la casa como para sobrevivir una apocalipsis zombie, el detalle es que, como gran parte de esa comida tiene tanto tiempo acumulada para entonces… Si es que sucede, mucha de esa comida no será consumible e incluso se podría echar a perder antes del hipotético fin del mundo.

Por ejemplo: Realmente, a menos que consumas mucho té durante el año, aproximadamente, una caja de té será más que suficientes, dependiendo de para cuántas personas se vaya a utilizar, pero tener un rincón lleno de cajas pequeñas a la altura de la cadera, definitivamente pasa de ser un "por si no hay té" a "acumulación" pura y dura, ni siquiera una familia de 12 personas, (si es que aún hay de esas hoy en día) necesitan esa cantidad.


Recuerdo cuando depuramos las cajas de té, fue más o menos poco antes de pandemia, había cajas con fecha del 2003, para que se den una idea de la gravedad de la situación. Y este es un ejemplo de varios, en casa teníamos varias bolsas de a kilo de arroz y varios tipos de leguminosas que se echaron a perder porque tenían insectos.


¿A qué se debe este tipo de acumulación?

Puede ser un mal hábito y también dependiendo de la persona, puede estar relacionado con la salud mental (en este caso por una herida de escasez sin resolver) y la sensación falsa de seguridad o cierta "paz" mental asociada a la acumulación, a algunas personas hasta les causa angustia deshacerse de esas cosas a pesar de lo inconveniente que pueda resultar tenerlas.

Dicha acumulación de objetos, como el ejemplo de los tés, realmente no da paz ni al propietario ni a las demás personas que comparten el mismo espacio. Se desordena con facilidad al no encontrar cierto producto específico, limpiar se vuelve complicado conforme se van acumulando más cosas, etc.


Al resto de la familia nos daba pena traer invitados, la verdad es que la casa parecía más una bodega llena de basura que una casa.El comedor ni siquiera se utilizaba como tal, las compras se dejaban ahí porque ya no había espacio en la alacena, pero nadie podía hacer nada, no eran compras que nosotros hubiéramos hecho. Como se imaginarán, a nadie le gustaba estar allí a excepción de los cuartos propios. Estas son las consecuencias de un por si acaso que nunca llegó porque seguía el ciclo de compras innecesarias.


Cómo se ve un por si acaso sano o que hace honor a la frase

Cuando, por ejemplo, si ya sabes que durante un año un kilo de arroz te rinde 6 meses porque no es tan habitual en tu dieta, basta con comprar esos 2, a lo mucho 3, esto porque comprar demás puede dar una falsa sensación de seguridad, ya sea por el miedo a no tener cuando haga falta u otras razones.


Hay que ser muy consciente de cuando se compran las cosas. O si vives a las prisas como yo y gran parte de la población, puedes hacer un breve registro de: cuando lo compraste, cuando lo abriste/empezaste, la fecha cuando se terminó, y gramos o litros. Puede ser muy útil para ser más consciente de en qué cantidad de tiempo consumiste x cosa.
Al final las compras conscientes y alineadas con tu estilo de vida no solo te facilita la vida, también puedes ahorrar un montón de tiempo y dinero en el día a día.

A fin de cuentas, tener cosas también implica un costo, no solo monetario, también puede costarte tiempo, espacio y hasta salud mental, hoy en día estamos tan sobrestimulados que el ruido visual suma un montón al estrés diario al que ya estamos expuestos.


Para que el proceso sea aún más sencillo, agrega a los envases de la comida o cualquier producto perecedero, como cosas de cuidado personal también, la fecha de apertura y fecha de término de consumo con plumón indeleble, para averiguar tus hábitos de consumo durante un año, así más adelante podrás tener una idea de qué tanto puedes comprar de antemano para un consumo responsable, y, más adelante, hacer compras que abarquen esa cantidad de tiempo y evitar desperdiciar dentro de lo posible.


Te dejo un imprimible sencillo por aquí si quieres intentarlo


¿Y tú has pecado de comprar cosas por si acaso?